Hydesville, en el estado de Nueva York, es un poblado de pequeñas casas de madera pareadas unas con otras. La tranquilidad de una de estas casas fue rota un día por unos golpes asestados a sus muros.

-Estatua de Mothman (El Hombre Polilla)
Point Pleasant, W. Virginia
Los cráneos de Cristal o calaveras de cristal han representado un increible misterio desde hace ya varias décadas. Existen numerosos ejemplares distribuidos por distintas partes del mundo, cada uno con una historia diferente. Algunos les atribuyeron propiedades mágicas, incluso que provenían del espacio exterior. Recientemente, un análisis detallado de la superficie de uno de éstos cráneos reveló diminutos arañazos alrededor de la cuenca de los ojos, los dientes y el cráneo.
Los investigadores concluyeron que el cráneo fue cortado y pulido con un instrumento de ruedas. Sin embargo, los aztecas no conocían la rueda. Se estima que fueron cortados de una pieza con cristal de roca en Europa y que probablemente se vendieron a coleccionistas como una reliquia de la antigua civilización azteca.
Algunos museos han retirado de exhibición algunos de éstos famosos cráneos debido a su dudosa reputación.
La historia de los avistamientos de objetos volantes no identificados y de la variada fenomenología que los acompaña, puede dividirse en dos grandes etapas: una que engloba los avistamientos habidos desde épocas prehistóricas hasta nuestro siglo XX, y otra que recoge los avistamientos contabilizados en la época tecnológica, desde aquellos nueve discos volantes que avistara Kenneth Arnold el 24 de junio de 1947 junto al monte Rainier, en Washington, hasta hoy. En el artículo que sigue voy a resumir la fenomenología de la primera de estas dos etapas. Aquella en que ninguno de los objetos avistados podía proceder de la humanidad terrestre conocida.

Una extraña criatura de pequeña estatura, cabellos largos y de tez muy morena tiene en vilo a una familia del barrio La Cruz, de Chicoana, cuyos integrantes juran haber observado y hablado con ella en el fondo del patio de su casa. El suceso comenzó la mañana del lunes cuando los Vázquez aseguraron haber escuchado inexplicables ruidos en el techo de la vivienda.
Leer más...Todo empezó, con la declaración del astronauta Aldring del Apollo 11, de que el objeto que se movía por delante de ellos, en su viaje a la luna, no era algo conocido, y sobretodo porque la declaración de Aldring fue pública, apareciendo incluso en el sintonizado programa de CNN conducido por Larry King.
Luego vendría el documental donde Aldring detalla los momentos de tensión que vivieron los astronautas con la irrupción del objeto, e incluso explica el cuidado que tuvieron para comunicar del incidente a tierra, al Control de la Misión.
En dicho documental un científico que ha trabajado en misiones espaciales en la NASA, David Baker, amplía el evento y declara que en misiones espaciales anteriores al del Apollo 11 ya se habían reportado esta clase de objetos no identificados, y que muchos astronautas al regresar de dichas misiones venían convencidos de la existencia de los ovnis.
Como puede verse en el documental, un objeto, que fue filmado en una misión posterior y que dicen se parece al del incidente del Apollo 11, ostenta movimientos firmes y ordenados, lo que nos hace pensar que se trataba de un objeto que se manejaba gracias a una tecnología superior a la nuestra, si aceptamos que la misión terrestre que iba a alunizar enfrentaba, en contraposición, grandes posibilidades de fracaso. Ahora hay nuevas pistas, el recuento a detalle de los avistamientos de ovnis en las misiones espaciales precedentes a las del alunizaje, por parte de un ex – trabajador de las misiones espaciales de la NASA, el científico Maurice Chatelain, aquí extractos de su libro “El Tiempo y el Espacio”:
El testimonio de Maurice Chatelain tiene mucha credibilidad, pues se trata de alguien “ de adentro”, y a quien le convendría pasar a la historia de las misiones espaciales como uno de los responsables del programa “ Apolo” que nos llevó a la Luna, y no como un embaucador que inventó lo de los “ ovnis” para desprestigiarse.
Según la clasificación de la evidencia en la investigación “ovni”, por el Doctor Michael Salla, Maurice Chatelain es un informante con un testimonio de alta credibilidad, pues su trayectoria es fácilmente comprobable. Además, hay que tener en cuenta que lo que el científico ha declarado coincide con lo que otros informantes tan importantes como el astronauta Edgard Mitchell o el ingeniero de la NASA, Clark Mc Clelland, ya han manifestado: que las misiones espaciales no han hecho más que confirmar la existencia de los ovnis y sobretodo su relación con el espacio exterior. Esto último es muy importante, desde el punto de vista de la metodología de la ciencia, pues probado está que estos “ovnis “, los de las misiones espaciales, nos han secundado desde nuestros primeros intentos en la carrera espacial, demostrando pericias adelantadamente impensables en comparación con nuestra tecnología en ciernes.